La ausencia resalta en las cosas simples, se mezcla entre los lunes y los viernes, y arremete con fuerza los feriados. Las charlas de cocina, el pucho en el balcón,el zapping en la tele y el vacío en el colchón. En las cosas que no valoramos, los momentos que nunca añoramos,todo lo que damos por sentado; El barrio, el alquiler y el diario, la bici, la novela, los horarios, la rutina que es hastío,el milagro de la vida despreciado en lo mundano. El olor a primavera, las bombachas en el baño, rechazar abrazos por andar apurado y regalar falsas sonrisas a la gente que odiamos.
Talvez no somos compatibles, la felicidad, nosotros y nuestro inconformismo cegador, que nos exige siempre más. Nunca hay suficiente para el derrochador.
Y nos vamos dando cuenta que ya no sabemos cual es la presencia que extrañamos, solo sabemos que estamos incompletos...
ResponderEliminar